martes, 30 de junio de 2020

lunes, 27 de abril de 2020

DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA – VII. "FAMILIA CÉLULA VITAL DE LA SOCIEDAD" Por Rafael Serrano


La familia es la célula vital de la sociedad, pero a su vez la familia se fundamenta en el matrimonio, en el que se unen por su libre voluntad los cónyuges, respetando el significado y los valores propios de esta institución, que no depende del hombre, sino de Dios mismo.
La institución matrimonial «fundada por el Creador y en posesión de sus propias leyes, la íntima comunidad conyugal de vida y amor» (Concilio Vaticano II Const. Gaudium et Spes, 48) no es una creación debida a convenciones humanas o imposiciones legislativas, sino que debe su estabilidad al ordenamiento divino.
Ningún poder puede abolir el derecho natural al matrimonio ni modificar sus características ni su finalidad. El matrimonio tiene características propias, originales y permanentes. La sociedad no pue- de disponer del vínculo matrimonial, con el cual los dos esposos –hombre y mujer- se prometen fidelidad, asistencia recípro- ca y apertura a los hijos, aunque cierta- mente le compete al poder civil regular sus efectos civiles.
Las características del matrimonio son: la unión de un hombre y una mujer. La totalidad, los cónyuges se entregan recíprocamente en todos los aspectos de la persona, físicos y espirituales. La unidad que los hace “una sola carne” (Gn.2,24). La indisolubilidad y la fidelidad que exige la donación recíproca total y definitiva. Jesús respondió a los fariseos: ”¿No habéis leído que al principio el Creador los hizo varón y hembra? Y dijo: «Por esto dejará el hombre al padre y a la madre y se unirá a la mujer, y serán los dos una sola carne». De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios unió que no lo separe el hombre.” (Lc. 19, 4-6). La fecundidad a la que está abierto naturalmente. El matrimonio en su verdad objetiva, está ordenado a la procreación y educación de los hijos, fruto de la donación de sí mismo que se hacen mutuamente los esposos, y a su vez don para los padres, para toda la familia y para toda la sociedad. El matrimonio, sin embargo, no ha sido instituido únicamente en orden a la procreación: su carácter indisoluble y su valor de comunión permanecen incluso cuando los hijos no lleguen a coronar la vida conyugal.
Los bautizados, por institución de Cristo, viven la realidad humana y original del matrimonio, en la forma sobrenatural del sacramento, signo e instrumento de la Gracia, que capacita y compromete a los esposos y a los padres cristianos a vivir su vocación de laicos y, por consiguiente, a “buscar el Reino de Dios, gestionando los asuntos temporales y ordenándolos según Dios” Así la familia cristiana, unida íntimamente a la Iglesia se hace Iglesia doméstica.
La caridad conyugal, que brota de la caridad de Cristo, hace a los cónyuges cristianos testigos de una sociabilidad nueva, inspirada por el Evangelio y por el Misterio pascual. La dimensión natural de su amor es constantemente purificada, consolidada y elevada por la gracia sacramental. De esta manera, los cónyuges cristianos, además de ayudarse recíprocamente en el camino de la santificación, son en el mundo signo e instrumento de la 
caridad de Cristo. 
Rafael Serrano Molina

jueves, 23 de abril de 2020

AULA DE MAYORES: 23 DE ABRIL, DÍA DEL LIBRO

AULA DE MAYORES: 23 DE ABRIL, DÍA DEL LIBRO: La delegación de cultura de Algeciras ha ofrecido unos vídeos hoy: DÍA DEL LIBRO EN EL SIGUIENTE ENLACE PUEDEN VER LOS OTROS VÍDEOS ...

domingo, 19 de abril de 2020



Superada ya la quinta semana de confinamiento, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que "si hay algo que une al mundo por encima de la adversidad, ese algo es LA MÚSICA". Todos conocemos la multitud de conciertos realizados desde casa por profesionales de la música, el himno de la pandemia RESISTIRÉ en sus diversas interpretaciones, los regalos musicales, cálidos y sentidos desde las terrazas o las convocatorias diarias de asociaciones que quieren poner su granito de arena en esta terrible situación, como MUSICAVIRAL. La música, eterna olvidada en los currículos escolares toma ahora protagonismo porque estimula nuestras emociones, nos ayuda a recordar momentos mejores, abre una ventana a la esperanza, y quien más y quien menos da rienda suelta a su vocación artística, vocación eterna del ser humano desde el principio de nuestra existencia, pues no solo de razón vive el hombre, y la música nos conecta con nuestra parte más íntima, nos hace sentirnos más plenos, nos otorga la fuerza y nos despierta la pasión y el ánimo para seguir adelante.
Pues bien, en este momento nosotros, desde la Universidad de Cádiz en colaboración con la Universidad de A Coruña también queremos hacer nuestra aportación en este campo, adelantando la celebración de la tercera edición del MOOC "Música para el siglo XXI. Aportaciones del software libre a la Educación Musical", curso online gratuito que se oferta en la plataforma MiriadaX.
Es un curso para desarrollar las competencias musical y digital. Presenta 4 módulos de contenidos donde aprenderás a utilizar tres programas de software libre para el aprendizaje y la práctica musical: Lenmus, (lenguaje musical y educación del oído), MuseScore (edición de partituras)  y Audacity (edición y creación musical).
El curso se desarrollará desde el 27 DE ABRIL hasta el 25 DE MAYO de 2020. Por ser un curso en línea, te permitirá organizar tu tiempo y trabajar en él cuando más te interese. Podrás aprender música, desarrollar tu oído, estimular tu capacidad creadora y escribir tus propios temas musicales.
¡Este es tu momento! !Inscríbete!
Te recomendamos el siguiente vídeo, en el que se explican los detalles del curso: